Todo un día mirando las manos del guitarrista de los Green Day en el póster que hay colgado en la puerta de mi cuarto. Me pongo a lanzarle una pelota de tenis, hasta que hago un agujero en el póster y dejo al guitarrista manco.
Espero dos cosas:
que alguien me salve o sencillamente que el mundo acabe en este momento.
La segunda es más fácil que la primera.

1 comentarios:
Haha...¿Te has leído Blanca como la nieve, roja como la sangre, eh? xD
Yo también espero que ALGUIEN me salve...oh, ya está, me ha salido la ñoñería T__T
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