Este blog está oficialmente abandonado. Asi es, mi inspiración se ha acabado, ha dado lo que iba a dar y ahora me paso a las noticias de series, libros y películas. Cuando queráis podéis pasar, queridos seguidores:
http://charamy.wordpress.com/
Estos tres años han sido muy bonitos junto a todos vosotros, pero todo llega a un final. Espero veros pronto por el nuevo blog.
Saludos a todos, judd
viernes, 30 de diciembre de 2011
viernes, 18 de febrero de 2011
Marrón y rosa pálido
Chica, tu vida es un desorden demasiado hermoso como para que nadie lo mire. Y, por si te lo preguntas; no, no he podido evitar fijarme en ti; desprendes esa luz, que solo podemos observar las personas especiales.
Así que ¿qué piensas hacer esta noche?, ¿ver como todas esas chicas presumen, ante ti, de cosas que creen poseer, o venirte conmigo? Creo que cuando tienes que pensar algo por segunda vez, es que no vale suficientemente, la pena.
Y si tengo la suerte de ser tu elegido, prometo coger para ti cuatro rosas amarillas, he oído que son tus favoritas; y luego decirte lo bien que te queda el color marrón con el rosa pálido. Y prometo dejarte en casa a las nueve y cinco minutos.
Y no te voy a mentir, en los últimos cinco malgastaré mi suerte en el fallido intento de pretender besarte.
Y cantarte miles, qué digo miles, millones de canciones a la luz de la luna y del sol.
Pero después de toda esta declaración absurda, si resulto no ser tu preferido, te seguiré admirando, y te aconsejo que no te fíes mucho de alguien que te admira; la admiración la mayoría de las veces es envidia.
Pero no dudes de mí; mi alma es algo que protejo demasiado.
Tú, chica de los cordones desabrochados, has conseguido sonreir, aunque cargabas con el mundo sobre los hombros.
Así que ¿qué piensas hacer esta noche?, ¿ver como todas esas chicas presumen, ante ti, de cosas que creen poseer, o venirte conmigo? Creo que cuando tienes que pensar algo por segunda vez, es que no vale suficientemente, la pena.Y si tengo la suerte de ser tu elegido, prometo coger para ti cuatro rosas amarillas, he oído que son tus favoritas; y luego decirte lo bien que te queda el color marrón con el rosa pálido. Y prometo dejarte en casa a las nueve y cinco minutos.
Y no te voy a mentir, en los últimos cinco malgastaré mi suerte en el fallido intento de pretender besarte.
Y cantarte miles, qué digo miles, millones de canciones a la luz de la luna y del sol.
Pero después de toda esta declaración absurda, si resulto no ser tu preferido, te seguiré admirando, y te aconsejo que no te fíes mucho de alguien que te admira; la admiración la mayoría de las veces es envidia.
Pero no dudes de mí; mi alma es algo que protejo demasiado.
Tú, chica de los cordones desabrochados, has conseguido sonreir, aunque cargabas con el mundo sobre los hombros.

